martes, 11 de noviembre de 2008

del sentimiento whitetoweriano de la vida




Ahora los días ya son más cortos y la vida en las calles se repliega hacia dentro. No más terrazas, ni carricoches entorpeciendo el paso, ni tan siquiera familias chandaleras con las que cruzar nuestra mirada. Domingos otoñales que discurren en las barras de los bares, entre calamares a la romana y cañas con sabor avinagrado. Vuelta a la vida interior.

Correr es vida interior. Y reflexión. Tú contigo y yo conmigo. Corriendo por el exterior.

Correr es ordenar pensamientos.
Endurezco mis gemelos y sudo la camiseta al mismo tiempo que pongo mi cerebro a trabajar exprimiendo los pensamientos que uno lleva dentro; ideas, reflexiones, preocupaciones... Pensamientos diversos que comprenden desde los absurdos a los más importantes de mi vida. Coloco a cada uno de ellos en el lugar que le corresponde, encontrando su verdadero sitio e importancia; los desnudo, exponiéndolos a la luz para verlos tal como son, sin exageraciones que me obstaculicen. Correr es encontrar la medida exacta de las cosas.

Corriendo soy capaz de cocinar mentalmente un pollo al chilindrón, discutir con un compañero de trabajo, hacerme mi planning semanal de actividades y redactar la crónica del blog, porque también esta crónica pasó por mis pies antes que por mis dedos.


Al volver a casa, siempre tengo la sensación de haber solucionado algo en mi vida, de haber puesto orden en el caos. Mi vida entera pasa por mis zapatillas.

10 comentarios:

IRISHDECAI dijo...

Pues ten cuidado carmen que como sigas asi, cualquier dia con tanto soñara despierta-trotando, te puedes llevar un buen susto y te lo dice un despitado.

Gregorio Toribio Álvarez dijo...

Si es que correr es toda una terapia contra todos los males generales. A seguir corriendo y despejando la mente.

Mondo Gitane dijo...

Oiga, en la verificación de palabra me dice que ponga tolay...
Ya en serio, qué excelente texto el suyo, Carmencita. Me quito la txapela ante su desnudez virtual (me lo quitaría también ante la real, intuyo) y me postro ante semejante pluma y tal derroche de geometría y teología. Se me abre la válvula pilórica, como a aquel prohombre, ante la certidumbre de su rica vida interior... "endurezco mis gemelos", "la medida exacta de las cosas", uf.
Ah, el del dibujo es uno que le dijo nosequé a uno de un parche en un colegio, no? Es que me suena..

Grimo runner dijo...

Amén, me quedo fijo por aquí, muy buena entrada. Un beso.

Pilarin,rin,rin dijo...

Pues sí,quizás es el único momento al dia que tengo para estar sola conmigo misma,solo yo...no hay nadie,solo yo con mi música,mi respiración ,mis pensamientos...por eso creo que engancha esto de correr.Besos, guapa mia.

betren dijo...

Estoy totalmente de acuerdo. En mi caso, el correr, significa liberación, oxigenación de cuerpo y de mente. Por eso, aún cuando hace poco tiempo he reanudado la costumbre sana de correr con cierta metodología y sentido, cada vez necesito esos minutos de soledad, de enfrentarme a mi mismo. Saludos y besos

jota dijo...

joder q transcendental a mi me gustan mas las cronicas mas comicas pero bueno por lo menos escribes q lo tienes un poco parado ,cuando quieras pones algo de NY en nuestro blog q se agradece la colaboracion

Correoradelamuerte dijo...

Mi correr es ser sólo una cámara que captura mil instantes aceleradamente y me encanta :)

Anónimo dijo...

Pues yo a veces tengo esa misma impresión (de pensamientos profundos y reflexiones esenciales), pero suele pasarme como en esos sueños en que tienes la sensación de estar arreglando el mundo y teniendo ideas sublimes y, al despertar, nada. Pero no me importa, claro. Luego están esos otros días (en particular los días de series o ritmos rápidos) en que la carrera es el pensamiento, las neuronas se hacen respiración y sudor y las preocupaciones no existen porque no tienen lugar. También me gusta, claro.

Escribe más, es un placer leerte.

Tío Dimas dijo...

Mi sobrino Sandro, a punto de ser endiquelado por la pestañí, y mientras corría como alma que lleva el diablo, era capaz de colocar 3 papelas, cantarse 2 siguiriyas y aún le daba tiempo para pensal en el proximo kiosco de la Onse que iba a atracal. Un mostro y un intropetivo del copón.